8 Maneras de arruinar una Cultura Laboral

Maneras de arruinar una Cultura Laboral

Facing a failure
8 Maneras de arruinar una Cultura Laboral
Las empresas en América y en todo el mundo se han vuelto cada vez más adeptos a aumentar la productividad, mejorar los márgenes y hacer dinero. Pero ¿qué pasa con nuestra felicidad en el trabajo? Estadísticas alarmantes demuestran que entre 70-80% de los empleados están activamente desconectado en el trabajo. Estamos insatisfechos de nuestros puestos de trabajo, y si no te habías dado cuenta, gastamos un montón de nuestras vidas en el trabajo. La importancia del empleo parece indicar que la felicidad  es aparente. Aun así, muchos estadounidenses tienen poca o ninguna expectativa de gusto con sus trabajos o se sienten satisfechos con ellos.  “Es solo un trabajo”, se escucha decir a menudo. Chris Reimer en su nuevo libro, Happywork, hace un esfuerzo por comprender mejor cómo generar un cultura laboral positiva –uno donde reine la felicidad, salud y productividad de los empleados– comparte las ocho conductas que arruinan la cultura laboral.

  1. Siempre dar feedback negativo y nada positivo

No querrá que a sus empleados se les suban mucho los humos. El feedback (retroalimentación) positivo es la cereza de las tácticas de recursos humanos y usted no tiene tiempo para eso. Por otro lado, las personas que trabajan para usted no aprenderán la lección a menos que dejen de cometer errores. Tienen que temer cometer errores. De esa manera, los errores simplemente desaparecerán.

  1. Tomar el crédito por el trabajo de otros

Al final, usted los contrató. La gloria es suya. Además, sus empleados probablemente se sentirán avergonzados de ser reconocidos públicamente por sus grandes ideas y esfuerzos.

  1. Hacer que compitan arduamente entre ellos mismos

Sí, estamos compitiendo con una serie de increíbles empresas llenas de talento. Pero la competencia empieza desde adentro; es una lucha encarnizada donde solo quedan de pie los más talentosos. Tenemos que separar el grano de la paja; una vez hecho esto, podemos comenzar a cooperar e ir en pos de nuestros adversarios.

  1. Ignorar las grandes ideas de sus empleados

De hecho, ni siquiera las escuche, a menos que sea una idea que valga la pena robar (vea el punto Nº 2). Usted es el que tiene los títulos elegantes; estas personas trabajan en puestos inferiores por una razón, ¿verdad? Con una cantidad limitada de tiempo, usted debe ser selectivo al momento de escuchar.

  1. Despedir a los buenos sin ninguna razón y mantener a los que no aportan nada

Cuando llegue el momento de cortar cabezas, hágalo con total prejuicio e impunidad. Lo mejor es mantener a sus empleados en vilo, como una especie de pistolero haciendo disparos al suelo.

  1. Hostigar a los salientes

Son gente que abandona el barco y necesitan sentir dolor por su traición, muy aparte de lo que usted puede decir sobre ellos en el boca a boca, redes sociales, blogs, futuros discursos.

  1. Monitoree acechando en redes sociales

Y si usted se percata de algo que no le gusta, exíjale más detalles e incluso sus contraseñas personales para enterarse de todo. Quizás esta práctica sea ilegal, pero son sus empleados y usted tiene derecho a saber lo que están haciendo en línea.

  1. No pensar en el equilibrio entre la vida y el trabajo

¿La razón? Porque no tiene nada que ver con el trabajo. Haga que uno de los abuelos vaya a recoger a su pequeño hijo. Usted fue contratado para estar en la oficina. No tenemos tiempo para niños enfermos ni otros problemas personales. Las personas competitivas conviven con el dolor todos los días. ¿Por qué no puede usted y sus hijos hacer lo mismo? Nuestra empresa está en una misión, y necesitamos saber si usted tiene lo que se necesita para lograr los resultados.
Libro: Happywork: A Business Parable about the Journey to Teamwork, Profit, and Purpose  – 17 feb 2015 de Chris Reimer (Autor)